El
cine es para entretener, para informar, para generar debates, para crear
espacios de conversación. El cine puede tratar cualquier tema, puede mover
masas y cambiar opiniones. Entre tanta polémica que ha tratado en sus
producciones, la eutanasia ha sido uno de los temas que más debates
internacionales ha generado.
“La
eutanasia es la acción u omisión que acelera la muerte de un paciente desahuciado
con la intención de evitar sufrimientos” explica Oswaldo Miño, Doctor de la
Clínica Sudamericana. Los médicos son los responsables de ejecutar la
eutanasia, por lo general con el apoyo de los familiares del enfermo, pero esta
práctica está prohibida en la mayoría de los países. La eutanasia, despierta
todo tipo de debates éticos en el cual defensores y detractores, multiplican
sus esfuerzos para lograr que sea penalizada o por el contrario que sea
legalizada.
“Etimológicamente
la palabra eutanasia sólo significa buena muerte e históricamente este término
se ha utilizado para describir actuaciones muy variadas en contenido,
destinadas a facilitar la muerte del enfermo desahuciado” comenta Gaitán
Villavicencio, Sociólogo. Con el paso de los años para tratar de facilitar la
valoración moral de dichas prácticas, se le fueron añadiendo a la palabra
eutanasia adjetivos como "activa o pasiva", "directa o
indirecta", "positiva o negativa", que al final han generado una
gran confusión, pero que termina siendo lo mismo.
Una
de las películas contemporáneas que incentivo al debate mundial fue: Mar
Adentro. Basada en hechos reales, narra la historia de Ramón Sampedro;
protagonizada por Javier Bardem, un hombre tetrapléjico que durante 25 años
luchó para conseguir una muerte digna y cuyo caso desencadenó un gran debate
social. Su única ventana al mundo es la de su habitación, junto al mar por el
que tanto viajó y donde sufrió el accidente que interrumpió su juventud. Desde
entonces, su único deseo es terminar con su vida dignamente.
Por: Karla Loor Miño


12:34
Taller de Prensa
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